Emilia Teurbe Tolón: 196 años del natalicio de la patriota que bordó la Bandera de la Estrella Solitaria

Un día como hoy 9 de enero pero del año 1828 nació en Matanzas Emilia Margarita Teurbe Tolón. Patriota cubana que bordó la Bandera de la Estrella  Solitaria, la primera bandera cubana, que sería izada en Cárdenas por Narciso López.

De opulenta y distinguida familia de la región yumurina, la bordadora de la bandera cubana era hija de Ignacio Francisco y la Doctora María de los Dolores Otero y González de la Barrera.

El 10 de enero de 1844, recién cumplidos los 16 años Emilia contrajo nupcias con Miguel Teurbe Tolón y de la Guardia, en la Iglesia Parroquial de Matanzas. Siempre estuvo al lado de su esposo brindándole sus palabras de aliento y ayudando de forma activa en las labores de la conspiración.

El 3 de marzo de 1850 la casa de Emilia fue registrada por el Sargento Mayor de la plaza de Matanzas. En la misiva encontrada, Miguel, quien se encontraba en Nueva York, le comunicaba aspectos delicados respecto a la conspiración en la que él estaba implicado, lo que confirmaba los vínculos de Emilia con la causa anexionista.

El 21 de marzo de 1850 el capitán general Federico Roncali dictó el decreto de destierro contra Emilia, quien tuvo que abandonar la Isla. El 12 de abril de ese año llegó a Nueva York y se reunió con su esposo.

Desde su arribo, Emilia Margarita Teurbe Tolón compartió con su marido las labores propias de la conspiración. Ella desempeñaba disímiles tareas, atendía las labores de su casa, ayudaba a algunos exilados dándoles el alimento, hacía rifas y colectas, ayudada por otras señoras también emigradas, en beneficio de la causa. Por las noches trabajaba en la imprenta y ayudaba a distribuir el periódico.

En una de las reuniones, Narciso López le pidió a Emilia que bordara la bandera, cuyo boceto había dibujado Miguel un año atrás. Entonces ella hizo la bandera con cintas de sedas blancas y azules, y con un retazo de tela roja. La estrella también era de seda y tenía un ribete del mismo género, blanco y trenzado. El azul era muy fuerte, lo mismo que el rojo. Medía 18 pulgadas de largo y 11 y media de ancho; cada lado del triángulo 11 pulgadas y de una punta de la estrella a la opuesta, 3 pulgadas.

La bandera de Cuba que Emilia bordó, la regaló a Narciso López y este la depositó en poder de Cirilo Villaverde, quien al morir la dejó a su hijo. En 1942, Narciso Villaverde la donó al Fondo Cubano Americano de Socorro de los Aliados, institución creada para cooperar en el triunfo sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial.

Dos años después se entregó al Palacio Presidencial, donde permaneció hasta el Triunfo de la Revolución, en el Salón de los Embajadores. Actualmente se conserva en el Museo de la Revolución.

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