Los inicios de un campeón

Jagüey Grande, Cuba. – Su trayecto en 2025 culminó con un exitoso torneo en Venezuela donde obtuvo medalla de oro. Con tan solo 22 años, el joven Darell Lee Galloso, atleta de lucha libre del Equipo Nacional, -hijo natal de nuestro municipio- promete seguir en la batalla, porque para él la lucha lo es todo.

Desde pequeño, gracias a su padre, brotó este deporte en sus sueños. – Me llevó al colchón a jugar con una pelota y me quedé enganchado. Del colchón pasé a la lucha. Y desde ese momento hasta el día de hoy.

Lee recuerda su estancia en la secundaria; como niño al fin, un poco indisciplinado, casi es expulsado del centro. Aprendió del error y de los riesgos, se enfocó en su sueño y logró ser mejor atleta.

Después, cambió de escuela. Ahora sus triunfos yacen en la sala de su casa, donde mamá los mira, admira y cuida. Papá está lejos, pero no faltan las llamadas de esperanza y cariño.

Mi mamá tenía miedo por mi, por los riesgos y las lesiones apenas siendo un niño. Por mi peso siempre me tocaba con los más grandes. En cuanto salía a luchar estaba el miedo y la preocupación de mi madre, y la entereza y apoyo de mi padre.

Mi papá era deportista de alto rendimiento, estuvo en el Equipo Nacional y alcanzó varias medallas también. Cuando estaba en el Equipo, tuvo que donarle un riñón a mi tío. Su sueño no se borró, se paró en el tiempo. Dejó de entrenar, ya no era lo mismo. Y ese sueño detenido, él lo vio en mi. Me guío hacia el camino del deporte. Poco a poco mira todo lo que ha logrado hasta ahora; y yo también.

Al iniciar décimo grado se trasladó a una escuela en Mayabeque, donde culminó sus estudios preuniversitarios. Desde entonces, sus resultados tributan a esa provincia.

Pero cuando entra al cuadrilátero de lucha, siente que representa a sus raíces, a su pueblo, a su familia y a todos los que lo quieren. Con orgullo, no duda en aclarar, de dónde viene; porque Jagüey Grande lo lleva en la sangre, ahora y siempre.

Darell cursa el cuarto año de la carrera de Licenciatura en Cultura Física en la Universidad de La Habana. En 2027 será su graduación.

En la universidad, durante las etapas de entrenamiento, debo respetar los horarios. Cada día son tres sesiones de entrenamiento, donde hacemos calentamientos, carreras, perfeccionamos técnicas, luchamos y preparamos físicamente.

La herramienta de trabajo de Darell es su cuerpo; explica que en los entrenamientos el cuerpo es castigado son entrenamientos duros, no son juegos. Al terminar su etapa de entrenamiento, se recupera, esfuerza y entrena más. “Fuera del colchón hago también preparación física, me alimento bien, me cuido.

Como joven deportista enfrenta a diario el sacrificio. La disciplina es la base de todos sus logros. Me levanto temprano, mientras todos duermen, yo estoy entrenando. Me supero.

Las lesiones son una página dolorosa en la historia de este deportista. La última fue un desgarramiento de un músculo, producto de un rodillazo; tres semanas antes de un torneo. Tuve que hacer magia para que se curara a tiempo y participar en la competencia.

Gracias a una locura mía entré en el Equipo Nacional. Dije que nadie me podía ganar en el torneo y así fue. Gané al que tenía que ganarle. Luego, me ascendieron al Equipo Nacional. Desde entonces, han pasado ya cuatro años de su primera competencia a ese nivel -primera categoría- donde obtuvo bronce.

Dentro de sus logros figuran galardones provinciales, nacionales e internacionales. Con una sonrisa en la cara rememora su primera medalla cuando cursaba el tercer grado. Participó en una copa en Jagüey Grande sin tener la edad para luchar, ya que la competencia admitía solo a niños con pañoleta roja, y obtuvo medalla de plata.
Luego le sucedieron muchas más batallas hasta noveno grado, donde alcanzó bronce en su primera competencia nacional.

En México obtuve mi primera medalla internacional, de bronce. Además, posee en su estante de premios, la medalla de plata obtenida en los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025. Y su más reciente, la medalla de oro en el Torneo Simón Bolivar, en Venezuela. Dentro de sus propósitos en los venideros años se alistan participar en el torneo de Los Ángeles 2028.

Darell agradece no andar solo por el camino de la lucha libre. Detrás de cada logro se encuentran personas incondicionales, que no frenan sus sueños, al contrario, los impulsan. Mis entrenadores se han convertido en mi familia. Desde mi base hasta este momento he tenido varios entrenadores, personas excelentes que me han enseñado, guiado y apoyado siempre. Ninguna victoria fuera posible sin ellos.

La lucha es mi vida, desde niño estoy en ella y hasta el día que pueda lo seguiré haciendo. Debo lograr ser alguien, no hay de otra.  Mi meta más grande es ser campeón. El campeón de Jagüey Grande; de Matanzas; de Cuba. Ser reconocido por lo que he logrado.

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